Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025 de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, reclamar una deuda ante los tribunales civiles exige un paso previo obligatorio: acreditar que se ha intentado resolver el conflicto por un medio adecuado de solución de controversias, lo que se conoce como MASC.
Lejos de ser un obstáculo, este requisito refuerza la posición del acreedor diligente. Quien documenta bien su intento previo de cobro llega al juzgado con una historia clara: reclamó, dio la oportunidad de pagar y el deudor la ignoró. Entender el MASC es hoy imprescindible para que una reclamación no se frene en la puerta del juzgado.
Qué es un MASC y por qué es obligatorio
MASC son las siglas de Medios Adecuados de Solución de Controversias: cualquier vía que permita a las partes intentar un acuerdo antes de pleitear, como la negociación directa, la mediación, la conciliación o una oferta vinculante de pago. La Ley Orgánica 1/2025 convierte ese intento en un requisito de procedibilidad para la mayoría de asuntos civiles y mercantiles.
En términos claros: si vas a demandar por una deuda, primero tienes que poder demostrar que intentaste resolverla de buena fe. Sin ese intento acreditado, la demanda puede ser inadmitida. El objetivo del legislador es descongestionar los juzgados y fomentar acuerdos, pero el efecto secundario es que premia a quien reclama de forma ordenada y documentada.
Cómo se acredita el intento de acuerdo
La ley admite varias formas de dejar constancia del intento: un requerimiento fehaciente con una propuesta concreta, una sesión de mediación, un acta de conciliación o una oferta vinculante de pago dirigida al deudor. Lo esencial es que quede prueba de que la otra parte recibió la propuesta y tuvo ocasión de aceptarla.
Por eso cobran tanto valor los requerimientos formales enviados por medios que dejan huella. Un burofax con certificación de contenido y acuse de recibo, o una comunicación fehaciente equivalente, sirve simultáneamente para presionar al deudor y para cumplir el requisito del MASC de cara a una eventual demanda.
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Reclamar mi deudaEl MASC dentro del recobro profesional
En una gestión de recobro bien planteada, el MASC no es un trámite aparte: es la consecuencia natural de la fase extrajudicial. Cuando el departamento jurídico envía sus requerimientos y su propuesta de solución, ya está construyendo el expediente que después acredita el intento previo exigido por la ley.
Así, cuando llega el momento de valorar la vía judicial, el expediente contiene todo lo necesario: la reclamación, la propuesta, la fecha de recepción y la falta de respuesta del deudor. El paso al monitorio se produce sin sorpresas ni retrasos, porque el requisito de procedibilidad está cumplido desde antes.
Qué pasa si el deudor ignora el MASC
La actitud del deudor ante el intento de acuerdo tiene consecuencias. Si rechaza sin motivo una propuesta razonable o ni siquiera contesta, esa conducta puede valorarse después a efectos de costas y de mala fe procesal. En otras palabras, ignorar el MASC no le sale gratis.
Para el acreedor, esto es una ventaja: cuanto más razonable y documentada sea tu propuesta, peor queda el deudor que la desprecia. El juzgado observa quién intentó resolver y quién se cerró en banda, y esa foto influye en el desenlace del procedimiento.
Claves del MASC para reclamar una deuda
- Es un requisito previo para demandar en la mayoría de asuntos civiles desde 2025.
- Basta acreditar un intento serio de acuerdo: requerimiento, mediación o conciliación.
- Un burofax con propuesta de pago puede cumplir el requisito.
- La fase extrajudicial del recobro genera de forma natural la prueba del MASC.
- Ignorar o rechazar sin motivo la propuesta puede perjudicar al deudor en costas.
Cómo lo gestionamos en NiuCollect
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Preguntas frecuentes
¿El MASC retrasa mucho la reclamación?
No necesariamente. Si el intento de acuerdo se integra en la fase extrajudicial, el requisito se cumple en paralelo a la propia gestión de cobro, sin añadir semanas al proceso.
¿Vale cualquier email como MASC?
Es más seguro usar un medio fehaciente que acredite el contenido y la recepción, como un burofax certificado. Un simple email puede ser discutido por el deudor.
¿Se aplica el MASC al proceso monitorio?
El monitorio tiene su propia lógica, pero la exigencia general de un intento previo de solución ha reforzado la importancia de documentar la reclamación antes de acudir al juzgado.
¿Qué pasa si el deudor acepta el acuerdo?
Mejor para ti: cobras antes y sin pleito. Si el acuerdo se documenta bien, por ejemplo con un reconocimiento de deuda, tu posición queda blindada por si volviera a incumplir.
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