Cómo funciona

De la deuda al cobro, en cinco etapas

Un proceso claro, con plazos conocidos y sin letra pequeña. Esto es exactamente lo que ocurre desde que subes tu deuda hasta que cobras.

01

Subes tu deuda

Cinco minutos, cero papeleo

Rellenas los datos de la deuda y del deudor desde cualquier dispositivo y adjuntas lo que tengas: facturas, contrato, mensajes. Con eso nos basta para arrancar. El alta es confidencial y el precio queda cerrado antes de confirmar.

02

Vía amistosa: primer contacto

En menos de 24 horas

Verificamos el expediente y contactamos al deudor por todos los canales disponibles: le comunicamos que su deuda está en gestión de cobro y buscamos el pago o un compromiso firme. El tono es profesional y directo; muchos expedientes se cierran en estos primeros días sin dañar la relación comercial.

03

Vía extrajudicial: requerimiento formal

Unos 20 días hábiles

Si no responde, el departamento jurídico eleva el tono: requerimiento fehaciente de pago con las advertencias legales que exige la normativa y avisos documentados que interrumpen la prescripción. La mayoría de los deudores paga en esta fase: saben lo que viene después. Si propone fraccionar, lo cerramos con un reconocimiento de deuda firmado que blinda tu posición.

04

Vía judicial, si tú quieres

Un clic para activarla

Si sigue sin pagar, activas desde tu panel el procedimiento judicial de reclamación. Preparamos la documentación completa, la presentación ante el juzgado competente y el seguimiento hasta el cobro o el embargo. Coste cerrado según tramo: 150, 250 o 450 euros, todo incluido.

05

El cobro, directo a tu cuenta

Sin comisiones de éxito

El deudor paga siempre en tu cuenta bancaria: nunca custodiamos tu dinero ni retenemos porcentajes de lo recuperado. Tú ves cada movimiento reflejado en el panel y decides si el expediente se cierra o si seguimos con los intereses y gastos repercutibles al moroso.

Antes de empezar

Qué necesitas para reclamar

Tres comprobaciones rápidas. Si las cumples, tu deuda es reclamable.

Una deuda viva

De cualquier importe, vencida y con menos de 5 años de antigüedad (el plazo general de prescripción). Cuanto antes se reclama, más se cobra.

Un deudor localizable

Domicilio conocido en España y sus datos fiscales (NIF o CIF). Un teléfono o email ayuda a acelerar la fase amistosa.

Algo que la pruebe

Factura, contrato, albarán, presupuesto aceptado, pagaré o incluso una conversación de WhatsApp. No hace falta contrato firmado: basta un principio de prueba.

Las deudas frente a organismos públicos no van por esta vía: se reclaman por el procedimiento administrativo.

Durante el proceso

Tu único trabajo: mirar el panel

Cada requerimiento, cada respuesta del deudor y cada cambio de estado queda registrado en tu área privada al momento, con avisos por email cuando hay novedades. Nada de llamar para preguntar cómo va: lo ves tú antes de que te lo contemos.

Empezar ahora
TU PANEL Actualizado
Requerimiento formal enviado
Contacto telefónico realizado
Deudor propone fraccionar el pago
Aviso enviado a tu email

La primera etapa empieza hoy

Alta en cinco minutos. Requerimiento en marcha en menos de 24 horas. Y tú, a otra cosa.