Un proceso claro, con plazos conocidos y sin letra pequeña. Esto es exactamente lo que ocurre desde que subes tu deuda hasta que cobras.
Rellenas los datos de la deuda y del deudor desde cualquier dispositivo y adjuntas lo que tengas: facturas, contrato, mensajes. Con eso nos basta para arrancar. El alta es confidencial y el precio queda cerrado antes de confirmar.
Verificamos el expediente y contactamos al deudor por todos los canales disponibles: le comunicamos que su deuda está en gestión de cobro y buscamos el pago o un compromiso firme. El tono es profesional y directo; muchos expedientes se cierran en estos primeros días sin dañar la relación comercial.
Si no responde, el departamento jurídico eleva el tono: requerimiento fehaciente de pago con las advertencias legales que exige la normativa y avisos documentados que interrumpen la prescripción. La mayoría de los deudores paga en esta fase: saben lo que viene después. Si propone fraccionar, lo cerramos con un reconocimiento de deuda firmado que blinda tu posición.
Si sigue sin pagar, activas desde tu panel el procedimiento judicial de reclamación. Preparamos la documentación completa, la presentación ante el juzgado competente y el seguimiento hasta el cobro o el embargo. Coste cerrado según tramo: 150, 250 o 450 euros, todo incluido.
El deudor paga siempre en tu cuenta bancaria: nunca custodiamos tu dinero ni retenemos porcentajes de lo recuperado. Tú ves cada movimiento reflejado en el panel y decides si el expediente se cierra o si seguimos con los intereses y gastos repercutibles al moroso.
Tres comprobaciones rápidas. Si las cumples, tu deuda es reclamable.
De cualquier importe, vencida y con menos de 5 años de antigüedad (el plazo general de prescripción). Cuanto antes se reclama, más se cobra.
Domicilio conocido en España y sus datos fiscales (NIF o CIF). Un teléfono o email ayuda a acelerar la fase amistosa.
Factura, contrato, albarán, presupuesto aceptado, pagaré o incluso una conversación de WhatsApp. No hace falta contrato firmado: basta un principio de prueba.
Las deudas frente a organismos públicos no van por esta vía: se reclaman por el procedimiento administrativo.
Cada requerimiento, cada respuesta del deudor y cada cambio de estado queda registrado en tu área privada al momento, con avisos por email cuando hay novedades. Nada de llamar para preguntar cómo va: lo ves tú antes de que te lo contemos.
Empezar ahoraAlta en cinco minutos. Requerimiento en marcha en menos de 24 horas. Y tú, a otra cosa.